Formación, aprendizaje y creatividad

La formación según O'Connor, es un proceso que aumenta el aprendizaje y a su vez nos proporciona un contexto en tres aspectos:
1- La resolución de problemas que tiene que ver con el conocimiento y cómo aplicarlo.
2- El aprendizaje de habilidades desde las físicas a las interpersonales (por ejemplo la Inteligencia emocional y la formación).
3- El aprendizaje de los valores y las actitudes.

Si por aprendizaje entendemos, según el autor mencionado anteriormente, el proceso de adquirir conocimientos, habilidades o capacidades por medio del estudio, la experiencia o la enseñanza para obtener nuevos conocimientos, nuevas habilidades y nuevas actitudes, podemos concluir que tanto la formación como el aprendizaje se sostienen en un proceso que implica un cambio.

Es justamente la creatividad la disciplina que trata del cambio y del desarrollo del potencial que todas las personas poseen y el MIFAC, el modelo que hemos diseñado para facilitar la formación en creatividad e innovación.

Partimos de la base de que toda persona tiene, en potencia por lo menos, capacidad creadora y sí se generan condiciones propicias, dicha potencialidad podrá despertarse, desplegarse, desarrollarse e incrementarse. Para el logro de lo anterior es fundamental disponer por un lado, de espacos de formación con una actitud adecuada, que consiste en aplicar y desarrollar la creatividad en todas las actividades que se organizen: en la fijación de objetivos y metas, en cada proyecto en los que se trabaje, en el diseño de las diferentes capacitaciones y en la generación de ideas y de nuevos proyectos, productos, servico y procedimientos.
Por otro lado es conveniente propiciar espacios y actividades para que las personas con las cuales ustedes trabajan comprendan la importancia y los beneficios del estímulo y del desarrollo de la creatividad para lograr organizaciones en las cuales las personas deseen trabajar y desarrollarse.

Es conveniente estudiar cuáles son las características de las personas creadoras, que se han podido identificar a través de distintas investigaciones científicas que se han hecho en esta disciplina desde el año 1950 a la fecha. Conocer la existencia de las actitudes que favorecen el desarrollo creativo, actitudes que tienen que ver con la apertura hacia los estímulos del mundo interno y externo.
La creatividad se relaciona también con las aptitudes o habilidades personales como ser: la fluidez, la flexibilidad, la originalidad, la capacidad para analizar, sintetizar, elaborar y transformar los problemas que se les presentan a diario ya sea en la elaboración de sus propuestas, proyectos o en los inconvenientes que encuentran en cada etapa de materialización.

En la actualidad es fundamental para obtener ventajas diferenciales sostenibles y crear valor, maximizar y potenciar los recursos del capital humano de la empresa y realizar actividades de formación en creatividad e innovación para poner en juego la capacidad creadora de todas las personas que integran la organización de manera de dar respuesta a los desafíos de los escenarios cambiantes en los que nos toca vivir y trabajar.