El arte de no hacer nada para que la creatividad suceda
¿Qué papel juega el silencio fértil dentro del proceso creativo?
Dentro de la obra del Lic. Carlos Churba, el silencio fértil no es una ausencia de actividad, sino una fase crítica y constitutiva del vivir creador.
Uno de los errores más frecuentes es confundir el silencio con la esterilidad, cuando en realidad es el espacio donde se gesta lo nuevo.
El papel del silencio en el proceso creativo se despliega a través de los siguientes puntos clave:
1. El silencio como tiempo de gestación
Toda vida creadora tiene estaciones y una temporalidad no lineal. Existen períodos de "fecundidad visible" y otros períodos silenciosos donde, aunque aparentemente "no pasa nada", algo se está elaborando.
• La pausa como condición: El silencio es la condición de posibilidad para que surja una nueva creación; es un movimiento interior de repliegue necesario para que la vida no sea solo una producción constante, sino una respuesta con sentido.
• El sentido del "desierto": Incluso los momentos de sequía o vacío tienen una función: en ellos se desarman formas viejas, identificaciones agotadas y certezas que ya no sostienen al sujeto.
2. El silencio como herramienta del "Crealogar"
El acto de crear no comienza con el hacer, sino con la escucha, y esta requiere un silencio receptivo.
• El umbral del gesto: El proceso creativo se inicia en un "umbral" silencioso, un leve movimiento interior que acepta el mundo como un interlocutor antes de que exista una idea o una forma clara.
• Diferir el juicio: La actitud creadora exige un tiempo para generar y otro para valorar. El silencio permite tolerar la ambigüedad y la incertidumbre sin apresurarse a cerrar el sentido de manera simplista.
3. La dimensión ontológica del silencio
Para Churba el silencio no es neutro; tiene un impacto real en la trama del mundo.
• Todo silencio crea: Así como toda palabra crea mundo, todo silencio también lo hace. Un silencio puede ser un acto de creación mínimo pero potente, como una renuncia o una forma distinta de mirar.
• El silencio como legado: Transmitimos no solo lo que decimos, sino también nuestros silencios y lo no asumido. Si un silencio es "no elaborado" o "negado", puede transmitir daños o culpas de forma intergeneracional, convirtiéndose en un mandato ciego en lugar de una memoria integrada.
4. Poetizar el silencio para sanar
Cuando el dolor no encuentra palabras, se vuelve un "dolor mudo" que deriva en sufrimiento circular.
• Dar forma al vacío: Poetizar la vida implica dar forma incluso al silencio. Un silencio habitado puede ser una forma expresiva que permita que el sufrimiento deje de repetirse y se convierta en materia creadora.
• Escuchar lo que no tiene nombre: El silencio fértil permite "afinar el oído" para escuchar el susurro de lo sagrado en lo cotidiano y aquello que insiste aun cuando todavía no tiene nombre.
En resumen, el silencio fértil es el espacio de resistencia contra la repetición ciega y el rendimiento vacío.
Es una disposición interior que permite que la vida se trabaje, se pula y se transforme en una obra viviente, asegurando que lo que finalmente se introduzca en el mundo sea fruto de una conciencia responsable y no de una reacción impulsiva
