Apostando a la innovación en tiempos de crisis

En esta entrada incluímos fragmentos de un artículo escrito por el analista Jorge Castro en al suplemento Zona del diario Clarin (Argentina) del 26 de abril.

Dicho artículo se refiere a planificación del gasto público del Gobierno de los Estados Unidos, y coincide con comentarios y reflexiones anteriores publicadas en este blog acerca de la necesidad de reinventarse e innovar más que nunca en tiempos de crisis:

"La apuesta de Obama es la innovación, ante todo científica y tecnológica. Se duplican los recursos de las agencias de investigación (National Science Foundation, Oficina de Ciencia del Departamento de Energía, Agencia de Investigación del Departamento de Comercio) en los próximos 10 años; y se colocan en investigaciones básicas y de punta, capaces de revolucionar campos enteros de la ciencia (cambio climático, energías alternativas, salud). Para eso se crea un fondo especial que triplique el número de graduados en ciencias duras en ese período."

"El presupuesto 2009/2010 establece tres objetivos centrales, fundados en una visión estratégica de largo plazo.

Dice Lawrence Summers, principal consejero económico de Obama: "No hay que desperdiciar las crisis serias, como la que vive EE.UU. El statu quo ha explotado, y es una oportunidad para hacer cosas que antes no se podían hacer. Este es el momento para invertir en el futuro, cuando el gobierno puede tomar prestado a menos del 3% anual, y hay 6.5 millones de desocupados". Sostiene Summers que, tras la actual recesión, sólo puede surgir una onda larga de alto crecimiento de una nueva ola de innovación tecnológica, como la que ocurrió entre los 70 y los 90, con la revolución del procesamiento de la información (IT); y hoy, esa fuente de innovación, capaz de transformar la totalidad de la estructura económica, la constituyen las energías alternativas.

El presupuesto 2009/2010 multiplica por dos la provisión de energías alternativas en tres años, a través de inversiones públicas que desaten la iniciativa de empresas, instituciones e individuos. Se busca establecer una nueva matriz energética que reduzca a la mitad el uso de energía por unidad de producto en 2030, con un salto de productividad que duplique los niveles actuales.

También se construirán 3.000 millas de líneas de transmisión (superconductividad) en 10 años, "de Alaska a Florida y de California a Nueva York".

El segundo objetivo es transformar la educación universitaria/terciaria en un derecho de todos los estadounidenses, con la mayor inversión en tecnología y elevación de los estándares de enseñanza de la historia norteamericana. Lo que hizo el "G-I Bill" en 1946, al financiar los estudios universitarios de los veteranos de la Segunda Guerra mundial, se extiende ahora al conjunto de la sociedad.

La fuerza laboral norteamericana tiene hoy 63% de graduados universitarios o egresados de los "community college". Se aspira a que en 10 años sea 80%. El "G-I-Bill" universal puesto en ejecución por Obama se funda en una premisa estratégica sobre el vínculo entre ingresos y niveles de calificación. Obama cree, como Bill Clinton y Tony Blair, que "el nuevo nombre de la justicia social es una revolución educativa".

Por último, se extiende a todos los trabajadores norteamericanos -en un plazo de 10 años- el sistema de salud, del que hoy 43 millones están excluidos. Para eso lo fundamental es reducir sus costos 30% en cuatro años (700 billones de dólares por año). EE.UU. gasta 2 trillones de dólares anuales en el sistema de salud. Es 44% per cápita más que Suiza, segundo en el ranking mundial; y 134% superior al promedio de la OCDE. Entre un tercio y la mitad de los costos laborales corresponden a gastos de salud.

La apuesta de Obama es la innovación, ante todo científica y tecnológica. Se duplican los recursos de las agencias de investigación (National Science Foundation, Oficina de Ciencia del Departamento de Energía, Agencia de Investigación del Departamento de Comercio) en los próximos 10 años; y se colocan en investigaciones básicas y de punta, capaces de revolucionar campos enteros de la ciencia (cambio climático, energías alternativas, salud). Para eso se crea un fondo especial que triplique el número de graduados en ciencias duras en ese período."

Fuente: Suplemento Zona del diario Clarin (Argentina) del 26 de abril, Author: Jorge Castro