Proyectos complejos: lo que podemos aprender de los montañistas

Los escaladores de alta montaña dividen su recorrido a la cima en varias etapas con objetivos intermedios.

En cada etapa hay un momento para definir hasta dónde llegar y cómo, luego todo el esfuerzo de concentra en avanzar hacia ese objetivo, y finalmente hay tiempo de retrospectiva: cómo estamos individualmente y como equipo? qué hicimos bien y tenemos que mantener? de todo lo que hicimos, qué fue lo que no funcionó bien? en que áreas, aptitudes y actitudes debemos mejorar antes de seguir? 


 De esta forma consiguen:


-reducir riesgos, y ser más flexibles a los cambios imprevistos
hacen planes para plazos cortos con información actualizada sobre el estado del tiempo, la cantidad de agua y comida que les queda, el estado físico y emocional del grupo, etc.

-comparar lo realizado con lo esperado, con posibilidades de corregir errores y de reconocer aciertos que deben mantenerse y repetirse en el futuro
 
-estar más motivados y concentrados en cumplir con objetivos de corto plazo 
tales como llegar a un refugio determinado antes de que anochezca -- en contraposición a "alcanzar la cima dentro de 4 días y medio"

Proponemos utilizar esta forma de trabajo para reducir la complejidad de los proyectos y obtener mejores resultados.