El equilibrio creador

Entre el conservar y el innovar: el equilibrio creador


Es conocido que a mayor apertura existen más posibilidades de realizar una obra creadora.

Por ejemplo, dentro de una empresa o institución, algunos de sus integrantes captan con avidez todo aquello que es novedad mientras que otros se resisten con argumentos basados en el éxito de lo ya adquirido.

Entre los innovadores y los conservadores es conveniente alcanzar un equilibrio creador (siempre inestable y dinámico) para que a la par de conservar la identidad de la organización asegure su continuidad, incorporando las nuevas ideas y los nuevos desarrollos que se producen a diario en todos los campos de la actividad humana.

Los dos peligros a evitar en consecuencia son por una parte la rigidez y el estancamiento que producen la decadencia y finalmente la desaparición de una organización y por la otra el desorden que conduce al caos y la desintegración.

Sugerimos tener presente el equilibrio creador al momento de tomar su próxima decisión, y luego describir  la experiencia.