Error de Atribución General (o Fundamental)

El Error de Atribución General ocurre cuando una persona evalúa el comportamiento de otra (u otras) con muy baja empatía y sin considerar elementos externos.

Un ejemplo muy frecuente de error de atribución general puede ocurrirnos cuando estamos conduciendo en una autopista y se nos cruza por delante otro conductor, que --en una maniobra rápida-- busca no perder la próxima salida. En esos casos, instantáneamente nos enojamos y pensamos:
  • que el otro conductor lo hizo a propósito o 
  • que es un inútil que no sabe conducir o 
  • que se cree el dueño de la autopista o 
  •   %$#& /%&##% ! ! !


Sin embargo, alguna vez seguramente nos ha pasado que fuimos nosotros los que realizamos la maniobra rápida porque:
  • estábamos apurados o
  • calculamos mal la distancia para salir de la autopista o
  • no vimos el cartel de señalización hasta último momento o
  • era la primera vez que pasábamos por el lugar y estábamos perdidos
El Error de Atribución General es nuestro peor enemigo cuando damos feedback a quienes nos rodean. Tomarnos un tiempo para ponernos en el lugar del otro es nuestro mejor aliado para dar feedback efectivo a los demás.