Creo, Luego Creo y el Modelo Integral Facilitador de la Creatividad

Recientemente se ha publicado el libro de Jordi López Daltell: “Creo, luego creo”, dónde propone creer en la gente para crear resultados.
Relata la historia de la transformación que realizó en una empresa aplicando un sistema de gestión de las personas basado en confiar en la gente y creer en la gente para crear resultados económicos.

El título del libro me recordó un artículo que publiqué en mi wiki titulado “No creer en la creatividad”, y que me hizo pensar en la existencia de una cierta paradoja, ya que en dicho artículo yo expresaba:

”La creatividad no es una cuestión de creencias. Es una realidad, tal vez es la mayor dimensión de lo que significa ser humano. Como decimos en otro lugar: “ser humano es ser creador por esencia y por excelencia”.

Claro que también planteaba que:

“La creatividad crea en mí, crea en ti, crea en nosotros. Por ejemplo cuando una persona realiza una creación, a la vez que transforma la realidad, realidad que todos compartimos, ya sea con la introducción de un nuevo producto, o de un nuevo servicio, con la creación de una obra de arte o con cualquier otra expresión, entonces además se transforma a sí mismo, al crear se re-crea, al crear se enriquece con una nueva experiencia, con un constatar de lo que puede ser capaz de realizar, puede descubrir nuevos significados, puede extender su campo de posibilidades, puede abrir su horizonte a nuevos mundos, puede en definitiva, crear en el devenir de su vida una obra singular”

Concluía el artículo con las siguientes frases:

"Entonces no creo (en el sentido de creencia) en la creatividad, la creatividad crea en nosotros! La creatividad crea ser! La creatividad al realizarse otorga al ser humando el estatuto de creador!"

Por otra parte en otro artículo:“Con-jugando el verbo crear”, propuse jugar con el verbo crear conjugándolo en los tres tiempos.
En el tiempo presente en primera persona, tenemos yo creo. Lo que propongo en función de mi tarea como formador y facilitador en creatividad e innovación que todos podemos ser creadores, por lo cual expresaba en dicho artículo:

“Yo, desde éstas páginas te invito a ti, así tú creas también. El creador nos regala su inspiración y su obra. El crea y nos brinda estímulos con los cuales nosotros creamos. Creamos con las palabras, con los sonidos, con las imágenes, con los materiales. Es mi deseo enterarme de que vosotros creáis las nuevas formas de convivencia que tanto necesitamos en la actualidad y así hacer posible que nuestros hijos, nuestros descendientes continúen la tarea. Ellos crean, sin que aún nos demos cuenta, una realidad más cercana a un paraíso en la tierra”.

Para terminar quiero comentar mi acuerdo con Jordi López Daltell cuando sostiene que creer en la gente puede permitir el logro de resultados.

De acuerdo con mi experiencia de 30 años estimulando y facilitando el desarrollo de la creatividad y de las potencialidades constructivas de las personas y de las organizaciones no me cabe duda de ello, pero afirmo que no es suficiente creer para crear sino que es ecesario contar con un Modelo para convertir la creencia en realidades y la aplicación del Crealogar para sinergizar el aporte creador de todos los integrantes de un equipo, grupo o empresa.

Ver MIFAC: Modelo Integral Facilitador de la Creatividad

Ver: Trabajo Grupal en Creatividad